El Banco de Reserva del Perú, la Misión Kemmerer y el Banco Central de Reserva del Perú


El fin de la primera Guerra Mundial y la recuperación económica internacional que empezó a vivirse trajeron nuevos aires a la economía peruana. En este marco y dentro de las circunstancias propias del gobierno de Leguía, se presentó al Congreso un proyecto de ley, sustentado por el economista Fernando Fuchs, destinado a crear un banco nacional entendido como un ente estatal.

Luego de dos años de debate, Alberto Salomón envió al Senado un Proyecto de Ley, que fue aprobado y permitió que el 9 de marzo de 1922 se promulgara la Ley N°4500 por la que se creó el Banco de Reserva del Perú, tomando como modelo al Federal Reserve Bank de los Estados Unidos y señalándose que su existencia sería por un período de 25 años. Como primer presidente se designó al doctor don Eulogio I. Romero Salcedo. Las acciones de clase A pertenecerían a los Bancos accionistas, y las de clase B podrían ser adquiridas por el público en general. Los bancos accionistas podían ser todos los bancos nacionales y todos los extranjeros que estuvieran facultados para tener sucursal en el Perú, participando entonces el Banco de Londres, el Banco Italiano, el Banco Internacional, el Banco del Perú, el Banco Popular, la Caja de Ahorros, el Banco Alemán, el Banco Mercantil Americano y el Banco Anglo Sudamericano.

Tuvo el privilegio exclusivo y la responsabilidad de emitir billetes sólidamente respaldados por oro en bóveda, fondos efectivos en dólares y libras esterlinas en un 50% de su valor.

La creación del Banco de Reserva estuvo enmarcada en un ambiente de relativa estabilidad monetaria, calma que fue perturbada por el Crack de 1929.

En medio de la situación de quiebra financiera y monetaria que había significado la caída de la Bolsa de Valores de Nueva York y que afectaba a la economía nacional, el entonces presidente del Banco de Reserva, don Manuel Augusto Olaechea elevó una propuesta al Congreso para convocar a Edwin Kemmerer, para que brindara asesoría en temas de reforma fiscal y bancaria.

Con la anuencia estatal, la misión Kemmerer arribó al Perú el 3 de enero de 1931, siendo nuestro país su último destino en Sudamérica. El grupo de expertos se instaló en el local del Banco de Reserva.

El objetivo principal de esta misión era realizar un estudio económico del país y proponer las reformas necesarias para la modernización tributaria y financiera.

Los dos informes trataban sobre el crédito público y la política tributaria del Perú y los proyectos de ley fueron:
  • Ley General de Bancos
  • Ley Monetaria
  • La Creación del Banco Central de Reserva del Perú
  • Ley Orgánica de Presupuesto
  • Ley de Reorganización del Tesoro Nacional
  • Ley de Impuesto a la Renta
  • Ley de Aduanas
  • Ley de Reorganización de la Contraloría General
  • Ley de Contribución Predial
De todo ello, la Junta Nacional de Gobierno que presidía David Samanez Ocampo aplicó sólo tres medidas, rompiendo la unidad y coherencia de la propuesta de Kemmerer quien había considerado que para ser exitosa, sus recomendaciones debían ser puestas en práctica en su totalidad y como un conjunto de medidas que respondían a un plan unificado. Los tres proyectos aprobados por el Congreso fueron la Ley de Reforma Monetaria, la Ley de Creación del Banco Central de Reserva y la Ley General de Bancos.

El 18 de abril de 1931, el Decreto Ley N° 7137 establecía la creación del Banco Central de Reserva del Perú, lo que respondía a una política de corrección y modernización de la gestión monetaria del Estado. Entre las funciones principales, el nuevo Banco asumiría las acciones, activos y pasivos del anterior Banco de Reserva, velaría por mantener estable el valor de la moneda y su circulación fluida, daría crédito al sistema financiero del país respondiendo al requerimiento de circunstancias que lo ameritaban y emitiría billetes convertibles.

El gobierno declaró instaurado el Banco Central de Reserva del Perú el 3 de setiembre de 1931 y el primer directorio estuvo conformado por Manuel Augusto Olaechea quien lo presidía.

Desde aquella época hasta la fecha, ha habido ligeras modificaciones en cuanto a la formulación de la naturaleza y funciones del Banco Central de Reserva del Perú, conocido también como el Instituto Emisor, ubicado ahora en un moderno y funcional edificio en el Jirón Aurelio Miro Quesada. Actualmente se rige con autonomía dentro del marco de su Ley Orgánica, contenida en el Decreto Ley Nº 26123 y en vigencia desde el 1 de enero de 1993. De acuerdo a dicho instrumento legal, el Banco Central de Reserva del Perú es una persona jurídica de derecho público cuya finalidad primera es "preservar la estabilidad económica" y le son exclusivas las funciones de regular la cantidad de dinero, administrar las reservas, emitir billetes y monedas e informar sobre las finanzas nacionales; así mismo, da disposiciones vinculadas a sus funciones, las que adquieren carácter de obligatorias para todas las entidades del Sistema Financiero.