El 23 de marzo de 1880, Piérola promulgó una resolución creando una nueva unidad monetaria para la República, el "Inca" es así que el 18 de octubre mediante un decreto se mandó a imprimir " provisionalmente" 5'000,000 de incas en billetes de 1, 5, 20, y 100 Incas pagaderos en moneda de oro. El 1ero. de setiembre de 1881, se les garantizó con bienes del estado depositados en el Banco de Londres, México y Sud América.
A los billetes del Banco de la Compañía General del Perú que no circularon, se les sobre imprimió un sello para convertirlos en Incas Fraccionarios. Así el 1 sol se transformó en 1 real de Inca; los 5 soles en 5 reales de Inca y los 100 soles en 100 centavos de Inca. El sello indicaba "billete Provisional" y el valor en el anverso. El reverso aclaraba que la República del Perú pagará al portador en moneda metálica -el valor- 1ero de setiembre 1881, y la firma impresa de Piérola. En los 100 centavos aparece antes de la fecha la palabra "en", que es la forma correcta del texto por cuanto la fecha corresponde al día en que serían pagados y no al de la emisión.

Los valores de 1, 5, 100 Incas, fueron fabricados en Lima por Eugenio Abele con tinta azul sobre papel blanco.
El 7 de abril de 1881, el gobierno de Francisco García Calderón mandó recoger e inutilizar las planchas para imprimir Incas y los pliegos impresos que quedaban sin emitir. El 12 de julio siguiente se determinó que la cantidad de Incas emitidos era de 3'601,516.
Posteriormente, con la idea de uniformar la emisión de billetes, el gobierno de la Magdalena dispuso que los Incas fuesen convertidos a soles en una relación de 10 a 1 para lo cual se nombró una Comisión encargada de efectuar el resello transformando 1 Inca en 10 soles, 5 Incas en 50 soles y 100 Incas en 1,000 soles. El sello es oval con la inscripción "VALE POR" - EL VALOR - " 1881", "EMISIÓN FISCAL".
Al 6 de diciembre de 1883 se había detectado gran cantidad de Incas falsificados, por lo cual en esa fecha se dispuso la formación de una nueva Comisión, para que revisasen los billetes de Inca procediendo a resellar los auténticos con un sello oval que dijese " LEGITIMO" e inutilizar los falsos. Los Incas fraccionarios por haber sido impresos en Estados Unidos y no ser fácil su falsificación, no recibieron el sello sino una rúbrica de José Félix García.