Cultura Chancay


La cultura Chancay surgió entre los siglos XI y XV y se desarrolló en los valles de Chillón y Chancay. Esta cultura se deriva de la declinación de Wari. Recibe influencia de Chimú y sin embargo su anexión al Imperio Inca modificó muy poco sus características culturales.

La cerámica fue hecha con moldes y aplicaciones, se elaboró con mucha rapidez y en gran número por lo que no siempre estuvo bien cocida ni bien acabada, se utilizó generalmente el horno abierto.
La decoración se realizó con diseños de inspiración textil usando grandes áreas negras y a veces rojas.



Las formas de su cerámica son: ánforas de cuerpo ovoide con gollete ancho, bajo y de perfil curvo, ánforas antropomorfas en las que el gollete es un tocado; figuras femeninas de pie con la cabeza aplastada y los brazos extendidos pero muy cortos, botellas escultóricas con gollete, botellas de dos cuerpos comunicantes y figuras escultóricas con gollete cónico muy alto y asa cintada. Existen también vasos altos y platos con pedestal.

Los Chancay fueron expertos tejedores, sus tejidos son similares a los de Chimú pero menos rigurosos. Son notables sus gasas ornamentadas con figuras entrelazadas de aves, peces y motivos geométricos. Su textilería es muy conocida también por sus coloridos tapices, brocados, encajes bordados y telas pintadas.

Los restos arquitectónicos más importantes son los centros ceremoniales de Pisquillo Chico en Chancay y Zapallón en Chillón. Es notable la inmensidad de los cementerios de Lauri en Chancay y el de Ancón.