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Cultura Chimú


Floreció entre los siglos XIII y XV de nuestra era y destaca en el panorama Arqueológico peruano por el alto nivel de desarrollo urbano que alcanzó y por la habilidad con que supo trabajar los metales.

El foco central de esta cultura fue la ciudad de Chan Chan, conocida como la ciudadela de barro más grande del mundo, está ubicada en la costa norte construida sobre una superficie de 18 Km con anchas avenidas, recintos amurallados y nueve palacios que lucen hasta hoy en día, vistosos y artísticos alto relieves trabajados en barro, en los que destacan figuras de aves, peces y otros animales estilizados así como variedad de diseños geométricos.



La cerámica Chimú es predominantemente negra; fue trabajada con molde, producida en serie y adornada con incisiones y relieves con motivos geométricos. El rasgo más característico es el recipiente esférico, coronado por un asa estribo de corte anguloso y que lleva, con frecuencia, un monito u otro pequeño motivo en la base del gollete. En el caso de ceramios de dos cuerpos, sólo uno de ellos tiene representación escultórica.

Los Chimú fueron excelentes orfebres; trabajaron oro, plata y cobre. Dominaron las técnicas del repujado, soldado, laminado, martillado, etc. La variedad y calidad de sus ornamentos, motivó la admiración de los Incas, quienes llevaron orfebres Chimú a trabajar al Cusco.
En el arte textil, los Chimú nos legaron admirables ejemplos de tejidos elaborados en algodón y lana y variedad de tintes naturales con diseños similares a los que plasmaron en sus construcciones arquitectónicas.