Cultura Inca


Cultura que tuvo como centro la ciudad del Cusco. La gran expansión Inca comienza con la conquista de Cajamarca y del reino Chimú. Los Incas se consolidaron como imperio en el territorio comprendido entre Junín y el Lago Titicaca en la sierra central y sur, Cajamarca y el reino Chimú, alcanzando Pasto por el norte y el río Maule por el sur, teniendo como límite oriental los Andes y la selva. Aprovechando los conocimientos que durante milenios habían adquirido culturas anteriores, el gobierno de los Incas obtuvo con su extraordinaria organización la construcción de acequias, canales, andenes, caminos, tambos y depósitos, así como el aumento y mejor aprovechamiento de la producción agrícola, destinado todo esto a obtener un buen nivel de vida.


En cerámica la forma más característica es la botella o aríbalo de cuerpo ovoide, gollete con la boca abocinada, base cónica, asa en el cuerpo y orejas en el borde del gollete. En el territorio del reino Chimú, persiste el asa estribo, pero con el gollete expandido y de color negro por la cocción en horno cerrado. Toda la decoración es de mucha abstracción y simplificación, mostrando a veces plantas, serpientes y aves. El arte textil, en todas las técnicas conocidas hasta el momento, muestra la mismas decoración que la cerámica, pero hecha con más rigor y uniformidad. En los objetos de metal, es notable la influencia Chimú pero con una decoración repujada y simplificada. Los muros del Cusco, el templo de Qoricancha, las ciudadelas de Ollantaytambo y Macchupicchu así como la fortaleza de Sacsayhuamán, son obras maestras de arquitectura. Vilcashuamán, Huánuco Viejo, Huaytará, Tambo Colorado y la fortaleza de Paramonga son otros ejemplos.