La crisis económica de los años 1873 a 1877 motivó al presidente Mariano Ignacio Prado, a dictar leyes para ordenar las finanzas (1879). Se acordó emitir billetes que fueron conocidos como "Billetes Fiscales" y circularon de las siguientes denominaciones: 1, 2, 5, 10, 20, 50, 100 y 500 Soles; todos ellos llevan la firma autógrafa de Valentín Gil y R. de la Puente.
El 23 de marzo de 1880 Piérola expidió un decreto por el cual se creaba una nueva unidad monetaria denominada "Inca", que se acuñaría en oro y plata. La moneda de 1 Inca sería de oro fino y que habría también monedas de 2 y 5 Incas en oro. El Inca se dividiría en 5 pesetas llamada "Moñona", 2 reales, 1/2 real y 5 centavos. Además se acuñarían monedas de uno y dos centavos en cobre y de 1/2 real, 1 real, 1 peseta y 5 pesetas en plata. Las monedas de oro no se acuñaron y las de plata fueron fabricadas en valores de 5 pesetas equivalentes a 1 Inca, 1 Peseta equivalente a 1/5 de Inca y posteriormente en la ceca de Ayacucho piezas de 5 Pesetas y medio real.

El 18 de octubre de 1880 Piérola autorizó la emisión de billetes de "Inca" los mismos que no fueron muy bien recibidos por el público por lo que se decretó su circulación forzosa y se estableció un valor de cambio de 8 Soles de plata por cada "Inca". Medidas administrativas erradas y la grave situación general del país produjeron desconfianza y depreciación del billete por lo que fue necesario emitir una resolución el 31 de diciembre de 1884 fijando equivalencia entre el Sol de plata y los billetes de Inca.
La Libra peruana tendría una ley de 916 y 2/3 de oro fino, un peso de 7 gramos y 988 miligramos y un diámetro de 22 milímetros.

Con las mismas características pero en piezas de menor diámetro y gramaje, se acuñaron monedas de ½ y 1/5 de Libra. Las monedas anteriores a 1872 acuñadas en plata y cobre serían utilizado de manera transitoria para uso interno y sólo como monedas fraccionarias de las Libras, en relación de 1 Libra Peruana por 10 Soles de plata. Se ordenó además acuñar monedas de 1/2 y de 1/5 de Libra en oro para facilitar las transacciones menudas y los centavos de cobre de 1900 llamados "centavos chicos" siguieron también circulando, así como la Libra Esterlina que tenía pleno curso legal.
Varios países, entre ellos el Perú, sufrieron de la imposibilidad de exportar e importar oro, terminando así la era del patrón oro.