Los Independientes
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Hacia la década de 1940 surgió una nueva generación de artistas que sin dejar de lado los temas de nuestra realidad, manifestaron el deseo de experimentar nuevas técnicas y de incursionar en otras temáticas, vinculándose a las nuevas corrientes que en todo el mundo, buscaban cambio y renovación y, cierta liberación de la estricta huella indigenista que buscaba imponer Sabogal.

Para el desarrollo de esta propuesta fue determinante la llegada al Perú en 1937 de Ricardo Grau, quien propuso una mayor abertura a las distintas   formas   de expresión   plástica, a   partir  de su   experiencia y

formación europea, que le había   permitido estar en contacto con las más
novedosas propuestas del momento. Si bien Grau aporta la frescura y el modernismo de las corrientes de época, favorece que se retome el retrato y hace del bodegón un tema recurrente, es necesario mencionar que la impronta de Sabogal no desaparece y se observa que aún en esos tiempos de protesta y exigencia de libertad del movimiento indigenista, los artistas peruanos a partir de entonces, desarrollan de manera evidente o latente, un pensamiento indigenista. La mayor parte de ellos asumirán esa temática en algún momento. Allí radica también la importancia de la nueva propuesta pues facilitó la apertura a un mundo de posibilidades plásticas y estéticas más universal, pero sin descartar la inspiración y el tratamiento de los temas nacionales y propios.

Ricardo Grau (Francia, Burdeos 1907-1970) su formación artística, netamente europea, lo familiarizó con los maestros de la época y con las nuevas corrientes de pintura, opuesto } al indigenismo, radicalizó su tendencia a lo clásico.

Como director de la escuela de Bellas Artes, alentó la libertad de expresión, sin desatender las raíces nacionales. Puso de moda nuevamente el retrato, de esta etapa tenemos su Retrato de Rosa Alarco con innegable influencia de Cezanne. Luego incursiona en él la propuesta abstracta, siendo los bodegones las piezas más significativas de su obra. Obras clásicas suyas son, por ejemplo, los Bodegones y la Marina que constituyen un buen ejemplo de la variedad y evolución de su obra.

Macedonio de la Torre ( Trujillo 1893-1982) estudio en Alemania y París, donde trabó amistad con Picasso y Matisse. Sus obras son de carácter expresionista, prefiriendo las composiciones. Selva, manifiesta una singular preferencia por la naturaleza.