Felipe Cossío del Pomar (Piura 1889 - Lima 1981) sus ensayos estuvieron orientados al arte popular, precolombino, colonial y cusqueño. Niña Chola, es un óleo que lo vincula al indigenismo más por el tema que por los rasgos estilísticos.
Antonino Espinosa Saldaña (Lima 1893 - 1969) seguidor de Teófilo Castillo, en sus óleos La Huega y Paisaje de costa, ponen de manifiesto cierta fantasía en cuanto a la descripción de la naturaleza.
Wenceslao Hinostroza (Jauja 1897-1975). En su Encañada de Chanchamayo, desliga lo pintoresco del paisaje para utilizarlo como un tema.
José Angel Rozas Fernández (Cusco 1896) cuya obra figurativa y esencialmente cusqueña, perdura como testimonio de la riqueza arquitectónica de esa ciudad, por ejemplo en Interior de casona cusqueña.
Otros paisajistas destacados fueron los arequipeños Reynaldo Luza (1893-1978) trató el tema de la naturaleza de la costa peruana, lo que motivó a crear composiciones como Paisaje y El hoyo, y Enrique Masías (1898-1928) prefiere el paisaje urbano, citadino y regional. La Casa del Moral pareciera ser más una fotografía que una composición pictórica.
Francisco González Gamarra (Cusco 1890-1972) destacó como acuarelista y dibujante. Viajó a New York en donde vivió durante 10 años, luego viaja a Europa a exhibir sus obras. El óleo Doña Leonor de Vasconcelos, es de corte academista, como lo fueron muchos de los retratos que elaboró y que se han convertido en los clásicos de su época.