Cultura Vicus


Los principales restos de la cultura Vícús se encontraron en la región de Piura, en las faldas del cerro Vicús. Las representaciones son naturales y realistas. Resultan características las figuras humanas con nariz prominente, brazos muy delgados y alargados y ojos abultados trabajados con un tajo a manera de grano de café.

Los ceramios son de variadas formas: botellas con asa estribo y gollete alto y recto; otras llevan un asa achatada tipo cinta y gollete corto y botellas con asa canasta. Hay piezas de doble cuerpo unidas por un tubo comunicante y asa puente cintada, con uno de los cuerpos escultórico y el otro es una botella simple.



La mayoría de los ceramios se decoraron con pintura negativa. Por lo general, en el interior del cuerpo escultórico se encuentra un elaborado sistema de circulación de aire con una serie de orificios que permiten su salida, con lo que se producen sonidos agudos y penetrantes, son conocidos como "silbadores".

Las viviendas se construyeron sobre montículos de tierra para atenuar los riesgos de inundaciones en épocas de lluvia. Utilizaron materiales propios de la zona como madera de algarrobo para las columnas y las vigas que sostenían los techos inclinados.

Oro, plata y especialmente cobre fueron los metales empleados para la elaboración de armas, herramientas y adornos. Los Vicús fueron grandes orfebres, dominaron diversas técnicas para fundir y trabajar los metales. La aleación de oro y cobre llamada "tumbaga" sirvió para la fabricación de armas de gran dureza y apariencia dorada.